Desde muy pequeña descubrí que la danza iba a ser mi lugar seguro, mi refugio y mi cable a tierra.
Más de grande y sin mucha ilusión de poder dedicarme a lo que más amaba, decidí formarme en los mejores estudios de Buenos Aires. Poco a poco, fui profesionalizando en algo que jamás pensé que iba a darme mucho más que cualquier otra profesión.
Comencé mi formación a los 2 años, recorriendo distintos estudios y explorando múltiples disciplinas como Danza Clásica, Flamenco, Árabe, Gimnasia Artística y Jazz. Esa base técnica diversa fue el cimiento de mi desarrollo artístico.
Entre los 10 y los 15 años estudié Teatro Musical en la escuela de Flavio Mendoza, donde incorporé interpretación, presencia escénica y entrenamiento integral como artista.
A los 15 descubrí los estilos urbanos, que se transformaron en mi verdadera pasión y en el lenguaje con el que más me identifico.
A los 19 años realicé el Programa Profesional de Bailarines en La Estación de Danza, consolidando mi formación técnica y escénica. Desde entonces me desempeño como profesora, trabajando con alumnas y alumnos de todas las edades y niveles.